Macetas para orquídeas
La maceta de una orquídea no es un detalle estético: las raíces de muchas epífitas fotosintetizan y necesitan aire y luz. Por eso lo habitual es una maceta transparente con agujeros, que deja ver las raíces, airearlas y controlar la humedad del sustrato de un vistazo. Aquí va lo que de verdad funciona.
La maceta es una compra puntual: dura años. Solo la cambias al trasplantar a una talla mayor cuando la planta se queda pequeña. Lo que sí renuevas en cada trasplante es el sustrato.
Qué mirar antes de comprar
- Transparente: deja que la raíz reciba luz y te permite ver la humedad y el estado de las raíces.
- Con agujeros: en el fondo y en los laterales, para drenaje y aireación; nada de macetas estancas.
- Tamaño justo: la orquídea prefiere ir algo apretada; una maceta enorme retiene demasiada agua y pudre la raíz.
- Cubremaceta opcional: por estética, pero saca la maceta interior para regar y deja escurrir antes de devolverla.
Macetas recomendadas
Maceta transparente con agujeros para orquídeas
Varias marcas
Transparente y con agujeros: deja luz y aire a la raíz y permite ver la humedad de un vistazo.
Elige la maceta junto con el sustrato adecuado y revisa la guía del tipo de orquídea que tienes: una phalaenopsis y una cymbidium no piden lo mismo. Una buena maceta hace que regar sea mucho más sencillo.